Solo doce estaciones de aforo de la demarcación de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil permanecen este miércoles en estado de anomalía, entre los niveles amarillo y naranja, lo que supone una situación de temporal «más liviana», tras haber entrado en situación anómala 46 de las 70 estaciones en los últimos dos días.
Así lo ha trasladado el jefe de la Oficina de Planificación Hidrológica de la Confederación, Carlos Ruiz del Portal que ha señalado que, de esas 46, ocho llegaron al nivel rojo, 22 al naranja y 16 al amarillo. Asimismo, ha señalado que durante este episodio de temporal se ha producido «crecidas generalizadas», aunque «están descendiendo progresivamente».
«La situación es mucho más liviana. Prevemos que sigan descendiendo los niveles hasta llegar a condiciones normales pero con cabales altos dentro de la normalidad debido a que va a seguir lloviendo en los próximos días», ha señalado, y ha pedido «precaución y «evitar acercarse en estos días a los paseos pluviales».
En esta línea, Ruiz del Portal ha explicado que los principales problemas se han producido en la provincia de Ourense, en concreto en el río Avia, en Ribadavia, en el río Arnoia, en Baños de Molgas, y en menor medida en el río Caldo, río Limia, y río Miño a su paso por Lugo, Ourense y Salvaterra de Miño. También han tenido «crecidas importantes» en la provincia de Pontevedra los ríos Louro y Tea.
Según ha desgranado el jefe de Planificación Hidrológica, entre el lunes y el martes se han recogido una media de 80 litros por metro cuadrado –45 el lunes y 35 el martes–, pero con acumulaciones sobre todo «entre la madrugada del lunes y el martes», que superaron los 100 litros por metro cuadrado en municipios como Lobios (180 litros), Beariz (153 litros), en el embalse de Albarellos (100 litros), o en la cuenca del Tea (150 litros).

