La comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo ha dado este martes su visto bueno a las cláusulas de salvaguarda agrícolas pactadas con los 27 y Bruselas como condición para retirar obstáculos al acuerdo de libre comercio con los países de Mercosur, cuya firma finalmente se produjo este mes de enero.
Las medidas, que serán formalmente adoptadas por el pleno de la Eurocámara en su sesión de febrero, están diseñadas para reforzar la protección del campo europeo ante potenciales distorsiones graves causadas por la apertura al mercado del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) en sectores como las aves de corral, la carne de vacuno, los huevos, los cítricos y el azúcar.
El Partido Popular, cuyo eurodiputado Gabriel Mato es el ponente de la posición europarlamentaria, ha destacado en un comunicado que las cláusulas acordadas no son «salvaguardas simbólicas, sino un instrumento operativo, rápido y jurídicamente sólido, que ofrece una protección real frente a posibles distorsiones derivadas del Acuerdo UE-Mercosur».
Este marco establece umbrales específicos para que la Comisión Europea pueda iniciar investigaciones –y activar medidas específicas después en un plazo máximo de 21 días– en caso de fuerte impacto en productos agrícolas sensibles europeos.
En diciembre, el Consejo y el Parlamento acordaron fijar estos umbrales en un 8%, pero finalmente se han reducido a un 5% –tal y como defendía la Eurocámara de salida– para satisfacer las demandas de Italia, cuyo gobierno frenó la firma entonces al sumarse al bloqueo de Francia y Polonia, pero la reactivó en enero al apoyar el acuerdo con Mercosur tras obtener estos cambios.
De este modo, Bruselas actuará cuando las importaciones de productos sensibles se incrementen de media un 5% y los precios caigan en el mismo porcentaje en un periodo de tres años (frente al 10% que propuso la Comisión en un primer momento). El acuerdo sobre las salvaguardas necesita aún el visto formal del pleno de la Eurocámara y del Consejo para su entrada en vigor.

