La Guardia Civil de Tráfico ha reportado un centenar de incidentes en carreteras de la provincia de Pontevedra, según ha avanzado el subdelegado del Gobierno, Abel Losada, que, con todo y a pesar de que se puede hacer un «balance razonablemente positivo» del impacto de la borrasca Ingrid hasta el momento, ha pedido «prudencia».
Así, se han registrado caídas de árboles, postes y otros elementos, que han provocado una veintena de accidentes, varios de ellos relacionados con caídas de árboles sobre coches estacionados, pero sin constancia de heridos de consideración.
El percance más importante se produjo a las 6.30 horas de la mañana, en el punto kilométrico 13 de la A-55, debido a la caúda de un árbol, que obligó a cortar la autovía durante un cuarto de hora en ambos sentidos para retirarlo.
Asimismo, un eucalipto se precipitó sobre el tejado de una vivienda en Barrantes, en el municipio de Ribadumia, causando daños materiales.
Losada ha recordado que hay aviso amarillo por posibilidad de nevadas a partir de la próxima madrugada, lo que puede causar acumulación de nieve en la red viara del interior de la provincia, donde la cota de nieve bajará hasta los 400 ó 500 metros. «Puede haber episodios de nevadas más intensas, con especial atención a la zona de la Serra do Cando», ha advertido.
Desde la pasada noche, se ha prohibido la circulación de camiones en siete tramos de carreteras de Pontevedra, en zonas del interior, como Dozón, Forcarei, Silleda o A Cañiza. Se han ido alternando también avisos de prohibición de adelantamientos en éstas y otras carreteras, sobre todo en la comarca de O Deza y el entorno de la autovía A-52.

