El transporte de viajeros por carretera en la provincia de A Coruña está registrando este viernes una nueva jornada de «paro total», según las centrales sindicales, pero también según afectados y afectadas que no han podido coger las líneas que usan habitualmente para sus desplazamientos.
Esto en un contexto «sin contacto» con la patronal, ha explicado a Europa Press el representante de CIG-Transportes, Ernesto Rei, que ha lamentado la actitud de la Xunta que, a su juicio, se ha puesto de «perfil» en el conflicto.
El representante sindical ha culpado a la patronal de la falta de diálogo y ha asegurado que sin ese acercamiento no es posible la mediación a través del Consello Galego de Relacións Laborais.
De este, ha recordado que «no es un organismo de la Xunta» y ha considerado que debe ser la Dirección Xeral de Mobilidade la que requiera a la patronal para sentarse a negociar ante una nueva jornada, ha dicho, de «paro total».
«Si no se habla se radicalizará más el conflicto de lo que está», ha indicado en relación a las nuevas jornadas de huelga convocadas para los días 19, 20 y 23 de enero, con anuncio de paro indefinido a partir del 2 de febrero si no hay negociación.
Mientras, según fuentes consultadas por Europa Press, ha habido en la estaciones de autobuses piquetes, pero con ausencia de incidentes. Aunque han aludido a la salida de rutas escolares, han remarcado que la mayoría de los autobuses no han realizado las salidas habituales.
DEMANDAS
Se trata de unos paros convocados por los sindicatos CCOO, UGT y CIG, con la que se abre una nueva convocatoria de paros durante este mes, al igual que se realizó en diciembre.
Los sindicatos denuncian el «inmovilismo» de la patronal de cara a la negociación del citado convenio, en el que esta parte demanda mejoras salariales y laborales, y han advertido que si no hay acercamiento de las posturas los trabajadores y trabajadoras están convocadas a huelga indefinida a partir del 2 de febrero.
En este sentido, inciden en que el principal motivo es la existencia de un convenio «desfasado» y «paralizado» desde hace cuatro años.

