El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha ratificado los datos que confirman este verano como el más negro del siglo en lo que respecta a los incendios que se han cebado con la comunidad, sobre todo con la provincia de Ourense, aunque también el resto se han visto afectadas. En total, las llamas arrasaron en julio y agosto unas 96.500 hectáreas, y solo este mes se registraron 663 focos.
En total, los ayuntamientos afectados en toda la comunidad ascienden a 62, aunque Rueda ha matizado, al término del Consello extraordinario que ha presidido en Ourense para poner en marcha las ayudas, que unos sufrieron los daños «con más intensidad que otros.
También ha dado los datos de viviendas afectadas: 144, de las que ocho eran habituales y 42 segundas residencias. El resto estaban en ruinas o abandonadas. Rueda también ha informado en su comparecencia de que 400 personas fueron evacuadas en algún momento de la ola de incendios; y se produjeron «algo más de 2.000 confinamientos».
Asimismo, alrededor de media docena de explotaciones ganaderas, galpones o naves de otro tipo se vieron afectadas en mayor o menor medida por las llamas. Finalmente, ha apuntado que hay 32 personas que están siendo investigadas y 11 detenidos como presuntos responsables de incendios.