La CIG ha convocado una jornada de huelga en todos los servicios de ayuda en el hogar de Galicia para el próximo miércoles, día 13 de agosto, en respuesta a la muerte violenta de una trabajadora en O Porriño (Pontevedra), ocurrida este pasado martes en una de las casas a las que acudía diariamente.
En un comunicado, la organización sindical ha exigido medidas que garanticen la «protección efectiva» de las empleadas de dicho sector, debido a que la mujer habría muerto a manos, presuntamente, del marido de la anciana a la que cuidaba.
Esta huelga se suma a la jornada de concentraciones convocada por la central sindical para este viernes, 1 de agosto, a las 12.00 horas delante de todos los ayuntamientos de la Comunidad, en repulsa a la muerte de Teresa de Jesús González, solicitando «condiciones laborales dignas y seguras».
La CIG ha subrayado que ambas movilizaciones se enmarcan en las acciones «urgentes» acordadas por el sindicato en respuesta al crimen de Teresa mientras realizaba su trabajo en una vivienda. Un hecho que ha calificado de «intolerable» porque evidencia la «total precariedad» de este colectivo.
«UN ANTES Y UN DESPUÉS»
Esperando que este suceso suponga «un antes y un después» en las condiciones en las que se presta ese servicio «esencial», la CIG ha reivindicado que el «clamor social» por la muerte de la trabajadora «debe servir para avanzar en las demandas» que se piden desde hace años.
La organización sindical ha aprovechado para indicar que remitió a la Xunta y a la Fegamp un escrito para solicitarles la convocatoria de una reunión conjunta junto a representantes del SAF y de los sindicatos, la patronal del sector e Inspección de Trabajao, para poner solución a la «falta de seguridad» de estas trabajadoras.
«Pasadas 48 horas del asesinato de Teresa, la Xunta de Galicia aún no ha reaccionado», ha criticado el secretario xeral de la CIG, Paulo Carril, advirtiendo que el tiempo de demora es «tiempo en el que el Gobierno gallego está eludiendo sus responsabilidades, convirtiéndose en cómplice del riesgo grave e inminente al que están expuestas las trabajadoras del SAF».