La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) vincula con las «pésimas condiciones laborales» que tienen los médicos de familia en el Servizo Galego de Saúde (Sergas) el hecho de que en la Comunidad se quedasen vacantes en la última convocatoria MIR un total de 39 plazas.
Por eso, a través de un comunicado, esta organización reclama a la Administración que «se afane» en hacer «más atractiva» la Atención Primaria para evitar no solo que se queden plazas desiertas, sino también la «fuga de facultativos» a otros destinos y al sector privado.
En concreto, están sin cubrir 20 plazas de formación especializada en Medicina Familiar y Comunitaria del área de Lugo, otras 14 en Ourense y cinco en Ferrol. De hecho, Galicia es la segunda comunidad, tras Castilla y León (55), donde más vacantes hay.
En este contexto, CESM propone acabar con las «pésimas condiciones laborales», así como «incentivar las plazas de difícil cobertura» y «agilizar» la revisión del plan de Atención Primaria para que «deje de ser el ‘patito feo’ de la sanidad pública en Galicia».

