El Foro Empresa Pontevedra ha organizado este jueves la II Jornada sobre la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), que dio a conocer la experiencia de varias empresas trabajando con entidades de gran alcance social, por lo que busca además la repercusión mediática para dar relevancia a sus beneficios a nivel empresarial, social y de la ciudadanía en general.
La jornada fue inaugurada por el vicepresidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda; la presidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva; y el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores.
En su discurso, Alfonso Rudda ha destacado la apuesta de la Xunta por ayudar a las empresas para que se comprometan con retos sociales y ambientales como el cambio climático, la igualdad entre mujeres y hombres o la inclusión social. Por eso, ha señalado la importancia de alcanzar una economía competitiva y, al mismo tiempo, sostenible y responsable.
El titular de la Vicepresidencia primera ha explicado que de lo que trata la RSE es de mejorar la competitividad y mejorar, al mismo tiempo, la sociedad. «Por lo que afrontar esos desafíos aprovechando las sinergias entre empresas y asociaciones es, sin duda, una fórmula de éxito», afirma.
Por su parte, la presidenta de la Diputación, Carmela Silva, ha señalado que: «Hoy, sufriendo una pandemia global, vivimos un cambio de paradigma que precisa un compromiso claro de toda la sociedad para mejorar nuestra vida». «Sin el compromiso de las empresas no será posible construir una sociedad modélica», agrega.
En este sentido, Silva afirma que «la empresa va a jugar el papel de construcción y precisa que la política vaya a un lado en este cambio de paradigma».
La presidenta provincial ha concluido que «no es momento de confrontación sino de construir, colaborar con relaciones leales para modernizar Galicia». «Nos sobra talento: pongámonos a eso», sostiene.
Por último, el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, ha instado a las empresas a «repercutir sus beneficios en la Cultura, en el Deporte o el Medio Ambiente», entre otros destinos, como parte de un «compromiso social» de apoyo solidario a diferentes causas, pero no como «estrategia para mejorar la imagen» ni tampoco como una obra de «caridad» propia del siglo XIX.

