Los movimientos ambientalistas ponen como ejemplo de mala praxis sobre la restauración de canteras el caso de Casalonga, en el Ayuntamiento de Teo. Un lugar donde segun denuncian los vecinos, la empresa Toysal quiere verter residuos en unos espacios que deberían estar restaurados después de finalizar la actividad extractiva de áridos. Cerca de Santiago está el depósito de Miramontes, espacio que se fue ampliando y donde se acumularon residuos que, según fuentes del BNG dentro del consistorio compostelano, crean bolsas de gases y a partir de ahí aparecen incendios en la escombrera. Estos dos lugares son paradigmáticos para movimientos ambientalistas y ecologistas de la manera en que la Xunta mantiene una actitud permisiva sobre el tratamiento de desechos.

¿RESTAURACIÓN?

La imposibilidad de volver a dejar tal como estaba un espacio explotado para la extracción de minerales o áridos, hace que se diseñen planes para su revalorización teniendo en cuenta el estado de los terrenos. Ahí es cuando las empresas que antes explotaron la zona deben implicarse presentando el pertinente plan ante las autoridades, en este caso Junta. El que sucedió a partir de 2009 fue una sucesión de cambios legislativos muy “permisivos” con el uso como escombrera de estos espacios abandonados.

“Todo viene de lejos con dos decretos estatales de 2008 y 2009 sobre tratamiento de restos de obras y restauración de minas” dice Fines Eirexas de Adega que considera muy losa a aplicación de estas normas. “Partimos de que la idea de restaurar es buena, mas el problema estaba en que bajo el término restauración también se deshacían de residuos peligrosos que necesitaban otros tratamientos”.

“Aquí la empresa Toysal invirtió 2 millones de euros asegurando que se dedicará a actividades mineras cuando la anterior propietaria cerró por la baja calidad del material que se extraía” dice José Ferreira de la Plataforma Casalonga Limpia de Residuos. Este punto es lo que hace sospechar al vecindario. “Para rentabilizar la inversión, se inician las actividades en el área pero la empresa puede aprovechar para almacenar residuos que no quiere nadie, ahí está el beneficio”. El peligro está en que los residuos serían materiales peligrosos que podrían filtrarse a los acuíferos de la zona.

La escombrera de Miramontes, en Santiago, comenzó siendo otro proyecto de “restauración” que acabó devorando materia orgánica muy por enzima de los límites preestablecidos, tal y como había avisado la Plataforma de afectados/as por la escombrera de Grixoa-Miramontes, según una nota del BNG compostelano. Aquí se habían establecido unos parámetros que con el paso del tiempo acabaron “con sucesivas ampliaciones de licencias en una escombrera donde se acumulan residuos de muy diversa índole y origen”. Entre los “orígenes” estaba la materia orgánica que “no se corresponde con el diseño del sistema para la liberación de gases”.

La acumulación de gases crea explosiones de dimensiones reducidas mas con poder bastante para crear incendios en la escombrera. La Plataforma de Grixoa-Miramontes había registrado en 2020 una denuncia ante la Fiscalía, pues “estimaban la presencia de un 30% de materia orgánica frente al 10% que ha autorizado este complejo de residuos”. Otro caso llamativo había sido la propuesta al Ayuntamiento de Trazo donde se había propuesto “restaurar una cantera con cenizas procedentes de SOGAMA” dice Fines Eirexas.

“MINAS ES DIOS”

La legislación se fue modificando con el paso del tiempo hasta llegar al punto en que casi todo el suelo rústico puede ser usado para otros usos. “En este país Minas es Dios y las posibilidades de actuar contra ellos son mínimas” dice Rafa Sixto, alcalde de Teo. El regidor hace referencia a la antigua Dirección General de Energía y Minas, que había estado encabezada por Bernardo Tahoces, quien fue cesado por Feijóo después de numerosas polémicas en relación a la antigua mina de Touro y a su proceder llevando el timón de su ya extinto departamento.

La Dirección General de Energía y Minas fue substituida por la actual Dirección Xeral de Planificación Energética y Recursos Naturales, dirigida por Paula Uría. Sea cómo fuere, las intenciones de usar Casalonga cómo posible escombrera continúan. “La gravedad del que pasa cuenta con la complicidad del PP y de la Xunta que echan mano del plan de restauración de 1998 más las modificaciones puntuales que le hagan al proyecto”.

La necesidad de eliminar residuos echó mano de la imaginación y de la ciencia. “En 2008 el conselleiro de Medio Ambiente, Pachi Vázquez, promueve una instrucción sobre tecnosolos, básicamente, fabricar suelos artificiales” señala Eirexas. La instrucción abría la puerta a la creación de “suelos artificiales”. “Estos suelos artificiales no deben crear o tener residuos contaminantes y con todo, no se miden los niveles de componentes de estos productos”, declara Eirexas, porque “la ley no pide estabilizar esos componentes”.

La creación de estos productos para, de alguna manera, buscarle una vía de salida a residuos orgánicos o de otra casta, hacen pensar en que “realmente los tecnosuelos son vertidos, estamos a favor de crear sustancias semejantes al suelo, mas no la base de meter cualquier producto químico”.

El beneficio para las empresas que buscan usar antiguas canteras está en el depósito de residuos, muchas veces, altamente contaminantes. En numerosas ocasiones se han superado los límites legales sobre determinados componentes y esto causa problemas como incendios, malos olores o polución del aire. El invertido en las viejas canteras puede recuperarse si las empresas permiten el vertido de productos que legalmente no habían debido estar ahí. El beneficio es redondo y mucho más con la ley a tu favor.

CASALONGA, NUEVO EPISODIO

El 13 de junio de 2021 está convocada una nueva manifestación contra lo proyecto de la empresa Toysal en Casalonga, Teo. Puestos en contacto con esta empresa, a misma remitió una nota donde apunta que Toysal había pedido un informe sobre la situación del lugar y dicho informe reveló la presencia de amianto y hidrocarburos.

Toysal declara que “tanto el Ayuntamiento de Teo como la empresa del vicepresidente de la “Plataforma Casalonga Limpia de Residuos”, Construcciones Iglesias Mera, utilizaron sistemáticamente y a lo largo de los años este vertedero ilegal donde depositaron todo tipo de residuos. Por este motivo resulta incomprensible que agentes contaminadores del entorno de Casalonga como fueron el propio ayuntamiento y el Sr. Iglesias Villar, (administrador solidario de “Construcciones Iglesias Mera” y hermano de un concejal del Ayuntamiento de Teo) se erijan ahora como defensores del ecologismo y la reivindicación verde cuando convivieron y utilizaron durante años un vertedero ilegal y peligrosa en su propio beneficio”.

La respuesta del Ayuntamiento de Teo ante estas afirmaciones fue la siguiente: “El Ayuntamiento de Teo entregó residuos inertes de la construcción, residuos derivados del trabajo de brigadas de obra municipales, en un período de tiempo en el que la empresa Residuos y Reciclajes de Santiago estuvo tramitando su posible legalización. Después de un tiempo y a la vista de que esa legalización no se producía desde el Ayuntamiento se adopta la decisión de no seguir usando esa instalación. Recordamos que el año pasado el Ayuntamiento precinta por propia iniciativa y a la vista de un informe urbanístico la instalación a la que se hace referencia:
https://www.teo.gal/gl/actualidade/2020/el-ayuntamiento-precinta-planta-de-residuos- y- reciclajes-de- santiago-en la- casalonga ”.