El día 8 de febrero se supo que la reforma del hospital Montecelo de Pontevedra sería ejecutada por una UTE de tres empresas. Precio de la adjudicación, 121,87 millones de euros. Desde sectores sindicales de la sanidad temen que esta actuación acabe con una externalización de servicios como aparcamiento u hostelería. Además de eso, no descartan que al final la Xunta pague un “ alquiler” a la UTE durante un período de tiempo “tal y como pasó con el Álvaro Cunqueiro de Vigo”. Aun así, el día 1 de febrero la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey y el presidente de la Xunta, Núñez Feijóo, anunciaban el “nuevo CHUAC” para la ciudad herculina “100% público”. ¿Una señal de que algo no va bien con el modelo Feijóo?

ALGUNOS DATOS DE LA SANIDAD PRIVADA EN GALICIA

Los datos aportados por la Asociación de Hospitales de Galicia (AHOSGAL), asociación de centros privados, dan a enteder que el porcentaje de centros privados en nuestra comunidad estaría ocupando casi un cuarto del total de camas hospitalarias. Las cifras aportadas por AHOSGAL a Galicia Confidencial señalan que en nuestra comunidad el total de camas hospitalarias es de 9.779. De esas camas 7.524 son públicas (el 76,84%), las camas privadas suman 2.255 (23,06%). Dentro de AHOSGAL están inscritos quince centros, con un total de 1.872 camas (19,14%). Existen otros cinco centros privados que no forman parte de la Asociación y que en total dispoñen de 383 camas.

Un dato curioso dentro de este grupo ajeno a AHOSGAL es el Centro Oncológico de Galicia, una fundación privada que cuenta dentro de su patronato con representación de la Xunta de Galicia y del Ayuntamiento de A Coruña.

La mayoría de los centros de salud privados son hospitales generales. Después existen cuatro centros de salud mental, uno perteneciente a una mutua aseguradora y otro especializado en obstetricia. Con anterioridad, la mayoría habían sido clínicas familiares o creadas por socios desde los años 40 en adelante. Con el paso del tiempo, la situación económica o el abandono por jubilación de los directivos fue la vía de entrada para las corporaciones médicas que acabaron comprando estos centros.

Las firmas asentadas en Galicia hoy en día son Vithas, HM Hospitales, Quirón Salud y Ribera Salud. Las últimas adquisiciones fueron la clínica Polusa de Lugo por parte de Ribera Salud y la Clínica de la Virgen de los Ojos Grandes, también de Lugo, en este caso por Quirón. Solo quedarían fuera cinco centros, el Juan Cardona en Ferrol, Sano Rafael en A Coruña, El Carmen en Ourense y COSAGA (Cooperativa Sanitaria Gallega) también en Ourense.

Sobre el personal que trabaja dentro de la red de centros privados, los datos que ofrece AHOSGAL son 4.339 personas empleadas directamente en nómina. Después existe un cuadro de 1.500 profesionales que están en calidad de colaboradores y colaboradoras.

INGRESOS

Sobre los ingresos de centros asociados a AHOSGAL, el total sería de 336 millones en los hospitales teniendo un beneficio de 2,5 millones en 2019. Por otra parte, también apuntan que desde la aparición de la pandemia por COVID, la entrada de pacientes disminuía, según dicen, por el miedo de la gente a los hospitales durante la pandemia. Aun así, el concierto SERGAS-Sanidad privada continuó con sus derivaciones. “El dinero que dedica el SERGAS a los conciertos sanitarios es el 1,1% de su presupuesto”. Sanidad recibió en 2020 un total de 4.109 millones de euros, mientras que en 2021 el total para la consellería que dirige Julio García Comesaña es de 4.587 millones.

La curiosidad dentro de este apartado es el hospital Ribera Salud de Vigo, antiguo Povisa, que suple las funciones que había debido asumir un centro del SERGAS. Este centro de salud cobre a 135.000 y para esto recibió en 2018, 75 millones de euros por año, según AHOSGAL. En cuanto a los demás centros privados, el total que gasta el SERGAS en conciertos son 46 millones de euros también en 2018. Sobre el hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, la Xunta “pagada un alquiler la una UTE” dicen de UGT Sanidad, de 70 millones de euros por año que dejarán de pagarse cuando finalice la concesión.

DESDE A SANIDADE PÚBLICA, UNS BREVES APUNTAMENTOS

La mayoría de las grandes empresas sanitarias llegan al comprado vendiendo que son innovadores y además que “vienen de fuera” apuntan desde CCOO Sanidad Privada. “Venir de fuera” significaría, según CCOO, que “tienen una grande inversión en I+D+i ”. Aparte existe la posibilidad de que “acaben condicionando el futuro de la sanidad pública en Galicia al iren aumentando su presencia” remarca CIG Salud.

Un caso que ponen de ejemplo desde la CIG es Ribera Salud cuando compró Povisa en Vigo. “Más de 130.000 personas para atender en Vigo, eso condicionará futuras negociaciones entre la administración y la empresa”. También sobre este caso, UGT Sanidad recuerda que “cuando se construyó el Álvaro Cunqueiro, esto cuando estaba el bipartito, la población podría escoger Povisa o el nuevo centro, además Povisa no podría aumentar su plantel y además no rexistraía noticias altas”.

Este último punto quizás apuró los cambios introducidos para el Álvaro Cunqueiro durante los primeros años de la época Feijóo. “Y además, Povisa también quería tener la Atención Primaria que le correspondería a la población que cubría”. Al otro lado de eso, las condiciones laborales empeoran con respeto a la sanidad pública. “En caso de consorcios europeos sí entienden el sistema de convenios y organización sindical, se vienen de los EE.UU no entienden nada de eso” señala CCOO.

El temor de la mayoría de los y de las trabajadoras de la sanidad pública es que esta acabe siendo rehén de la privada. Así, creen que elementos como invertir en I+D+i, formación de personal, ampliaciones de centros hospitalarios y centros de salud estén condicionados a la presencia de la sanidad privada según que áreas y que especialidades. Mientras tanto, las fuerzas sindicales y las plataformas en defensa de la sanidad pública denuncian la depauperación del sistema público, gratuito y universal en Galicia.