La Asociación de Bares Pubs y Discotecas de Santiago (ABPDS) convocó una manifestación para el 28 de octubre para, entre otros puntos, denunciar lo que denominan “criminalización del sector”. Empresarios y empresarias de la capital gallega vinculados a la hostelería del denominado “ocio nocturno”, consideran que todas las medidas de seguridad tomadas en relación a la COVID obligarán al cierre definitivo de locales. Esto, cuando ellos aseguran que “los contagios en los establecimientos de hostelería son residuales, no representan más que el 3.5% del total frente al 14% que se producen en el ámbito familiar”, como reza su comunicado de llamada a la manifestación.


¿CRIMINALIZACIÓN?

La ABPDS considera que las medidas de las autoridades sobre la industria hostelera son muy taxativas con ellos. “Cuando abrimos nos aplicaron un plan muy riguroso de medidas higiénico-sanitarias y además, pasamos un cribado de todo el personal en Santiago y, a día de hoy, aun no se han hecho públicos los datos”, dice el secretado de la Asociación, Martín Zarauza. “El propio equipo de gobierno local de la ciudad decía que Santiago era un ejemplo de cumplimiento de las medidas” dice Lucía Vázquez presidenta de la ABPDS.

El elemento más perturbador es que “cuando hay un nuevo brote las primeras medidas van contra nosotros”. Este aspecto, dicen, puede contribuir a la creación de una imagen culpabilizadora cuando “no somos el sector culpable de la pandemia”. Preguntados sobre cuáles creen que son los motivos detrás de la dureza de estas medidas, los hostaleros creen que “es por factores políticos” porque “es algo muy fácil de hacer y son medidas de cara a la galería”.

Por otra parte, la adopción de medidas por parte del Ayuntamiento como la posibilidad de ampliar las terrazas “en una ciudad con 230 días de agua por año, no es una medida suficiente, lo que hace el Ayuntamiento es una medida de buena fé” dice Zarauza, quien señala una “muerte lenta” del sector hostelero a pesar de las diferentes medidas que se están adoptando.

Junto a esto la ABPS alerta de la influencia de estas medidas más allá de los mismos locales. Con el cierre de locales, son empresas de distribución, repartidores y otros establecimientos como restaurantes, los que sufrirán consecuencias muy negativas, según esta asociación. La cosa es tan complicada para los hostaleros, sobre todo los vinculados con la hostelería nocturna que “no nos preocupa el Xacobeo, porque la mayoría no llegará vivo empresarialmente al 2021”. Detrás están los altos alquileres para los locales, las tasas impositivas enormes, este año de 2020 tendrán que pagar la terraza, no en 2021, y “ese año mucha gente estará buscando trabajo”.

LA UNIÓN DE UN SECTOR

Lucía Vázquez remarca que “a pesar de ser un segmento económico muy importante para el Estado, al mismo tiempo somos un segmento endeble por estar muy disgregado”. La mayoría de los empresarios ahora unidos, son pequeños autónomos con bares, cafeterías o pubs. Al mismo tiempo que existía una “desunión” entre el sector, estos locales servían para la socialización, elemento que ahora debe seguir unas pautas muy estrictas.

“Las medidas en Compostela estaban funcionando, porque desde junio hasta ahora, que nos cerraron, los datos sanitarios de la ciudad fueron muy buenos” dice Vázquez. Todo porque, según la presidenta de la ABPDS cumplieron las medidas de manera eficiente “y funcionaron”. No obstante, si se pregunta cuál es el gran paso dado por el empresariado hostelero, Vázquez cree que es la unión de los empresarios y empresarias, “ y esa unión es muy fuerte”. “Cumplir con las normas para nosotros es tan importante como empresarios y como personas para poder trabajar”.

La situación comenzará a resolverse “cuando se haga algo para salir de la COVID y no solo política”, porque “queremos recuperar nuestros negocios de los que queremos vivir, no queremos ser pensionados”. Así, consideran que las partidas que se puedan destinar a incentivos podrían ser destinadas a mejorar los equipos de seguridad de las policías locales, de esta manera “velarías porque la hostelería sea segura”.

LA SEIS MESES VISTA

El “plan de reconstrucción” previsto con fondos europeos incluirá también aquellos sectores que se vinculen al turismo y hostelería. No obstante, para el acceso a los fondos europeos de reconstrucción, es necesario presentar planos de actuación, diseñar lo reparto del dinero europeo y justificar cada céntimo que invierta la UE.

“Con este nuevo estado de alarma está todo muy caliente, no hemos podido sentarnos y menos con las medidas que hay ahora” señala Vázquez. “Ahora mismo podemos dar por seguro que la noche no la vamos a poder trabajar hasta el mes de mayo”. Esta paralización no se sabe se afectará también a los servicios a domicilio, aunque Vázquez suliña “entendemos que no”.

Por ahora, los servicios jurídicos de las asociaciones de hostelería están estudiando vías alternativas, porque “debemos entender que esto es una pirámide, si cae uno caen otros sectores”. En tal caso, las medidas restrictivas están haciendo que algunos dueños de locales no cobren alquileres a los hosteleros, con todo eso no quita que muchos y muchas estén sin trabajar pagando sus cuotas de autónomos.

La hostelería compostelana dejó la imagen que tenía durante los 80 y los 90. Ahora hay una nueva visión empresarial que estaba consolidada, mas la COVID está dejando una huella muy profunda, tanto que el sector acaba de unirse después de estar casi toda la vida esparcido. La unión, para ellos será ahora una manera de reivindicar soluciones, como que la Xunta se siente con ellos para tratar sus problemas.

Se contactó con el Ayuntamiento de Santiago además de la Consellería de Economía para tener su opinión y valoración para este trabajo. No se tuvo respuesta.

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