¿Que te paguen por tu trabajo? Difícil de imaginar si eres autónomo. Vemos en estos días un anuncio de televisión de una conocida compañía telefónica que ilustra esta situación. No pagar está de moda, sobre todo en Galicia. Así lo constata el último informe de ATA, la Asociación de Trabajadores Autónomos: son 16.784 autónomos menos en la última década tan sólo en nuestra comunidad. La legislación española en materia de morosidad no ayuda. A las puertas de una crisis de repercusiones globales, la prisa por cobrar se hace más patente y las empresas de cobro de morosos se hacen de oro.

La ley de morosidad estipula que el plazo de pago no puede superar los 60 días. Incumplirla ya es habitual. En Galicia se sigue ignorando la legislación en el sector privado. Los trabajadores por cuenta propia y las empresas perjudicadas no reclaman indemnización por miedo a perder un cliente. «Hay un problema global y estructural contra la morosidad. De hecho, se hacen películas que engrandecen la figura del deudor como El Gran Vázquez«, adelanta Antoni Cañete, presidente de la PMcM, la Plataforma Multisectorial Contra la Morosidad.

En contraste con lo que dejan entrever ciertos datos, Antoni Cañete destaca que Galicia presenta una «sensibilidad especial» contra la morosidad, particularmente en la Administración, cuyo plazo medio de pago es mucho menor al estipulado por la ley. Confía en que un arma de combate desde los ayuntamientos sería la creación de observatorios específicos que estudien el comportamiento de los impagos.

MÁS LUCRATIVAS EN EL RURAL GALLEGO

Las empresas de cobro de morosos están mal vistas por la sociedad y son aún más lucrativas en el rural gallego. Sin embargo, sacan tajada de lo laxas que son las leyes y emplean técnicas cada vez más innovadoras para reclamar el impago. La cara visible del sector es el Cobrador del Frac, que pierde fuerza en la comunidad ante la creciente competencia. Casos de cerca los encontramos en La Funeraria del Cobro, con sede en Compostela, que utiliza coches fúnebres para reclamar la deuda. También la coruñesa El Torero del Moroso, cuyos gestores de cobro trabajan con trajes de luces.

Las empresas de cobranza de morosos siempre estuvieron ahí. Lo sabe bien el coruñés Fernando Garea, autónomo y administrador de Grupo Noguerol S.L. desde hace más de 20 años. Su primer contacto con ellas tuvo lugar por aquellos tiempos, cuando formalizó un contrato de 12.000 euros de deudas que databan del año 75. Actualmente, afirma contar con un sistema de riesgos más estricto, aunque a veces aparecen expedientes de deuda difíciles de cobrar: «Entre tirarlos a la basura o asumir el tiempo y los costes que supone ir al juzgado, dejamos que las empresas de recobro gestionen el impago«.

Después de tantos años, Garea expone que su empresa ya está habituada a contratar estos servicios. Sobre la experiencia como contratante, la califica de «agridulce«: «El lado dulce es que recuperas el dinero que dabas por perdido. La parte menos agradable es el enfrentamiento que se produce con el cliente final». Añade que ya están preparados. Para él ya es una alternativa de cobro asentada, la externalización de un servicio: «Clasificamos a los clientes incorporando una categoría denominada ‘cobro de morosos0: es un sistema totalmente válido», declara.

«MATONES»

«Aún se sigue pensando que los gestores de cobro son unos matones», dice Garea. Las reticencias a la hora de contar con las empresas de cobranza de morosos para gestionar los impagos siguen estando presentes. Incluso ellas mismas muestran cierta desconfianza a la hora de salir nos medios de comunicación. Algunas marcas reconocidas del sector del cobro se niegan a trasladar a este medio su punto de vista. Se desbancan así de la competencia, bien por sus métodos de cobranza o bien por una apuesta férrea por su propia identidad. La inexistencia de una regulación específica del sector deriva, en muchos casos, en la comisión de delitos.

El número de empresas de cobro de morosos en Galicia es inestable. «Aparecen y desaparecen: muchas se quedan con el dinero de los cobros y no le dan su parte al cliente», indica José Rivera, de la coruñesa Céltica de Cobros. Sin embargo, el responsable apreció un aumento de la morosidad en Galicia en el último año, aunque la cifra de negocio no es comparable a la del año 2008. Dice que en nuestra comunidad pagan mejor, a pesar de que las deudas son más pequeñas. «El eje Ferrol-Vigo es peor pagador que el eje Lugo-Ourense», matiza.

Rubén Quintás, responsable del departamento de informes de La Funeraria del Cobro coincide con la perspectiva de Rivera: «Menos de un 10% de los morosos que gestionamos en Galicia están en Lugo, mientras que el 80 % se concentran en la Coruña y Pontevedra». Añade que el porcentaje de recobro en Galicia gira en torno al 60%, lo que indica que, en general, los morosos son buenos pagadores. Aunque operan a nivel nacional, destacan que el mercado en Galicia es de los más considerables: 3 cada 10 clientes es gallego.

La cara visible de las empresas de cobro de morosos está en la calle, pero también en Internet. La Funeraria del Cobro afirma distinguirse de la competencia gallega al apostar por un departamento específico de comunicación. «Buena parte de nuestros clientes llegan a través de nuestra página web. El reto es importante: romper con las falsas creencias que rodean las empresas de cobro. Empleamos coches fúnebres, no es difícil despertar interés«, explica Quintás. Para conseguir este objetivo, emplean las redes sociales para conectar también con el público joven: «Las empresas de morosos tienen que estar a la vanguardia y emplear las redes sociales para llegar al cliente. Tenemos que producir contenidos propios porque a veces dan buen resultado. El vídeo promocional que lanzamos en la navidad tuvo bastante éxito, va a salir en la TVG», prosigue.

En cuanto a la dimensión oculta de estas empresas, se sabe poco. Cada una tiene su forma de actuar. Primero, estudian la solvencia del deudor. «Se juega mucho con la información. Cuando empezamos, en el 2007, las redes sociales no tenían tanta importancia, pero ahora son cruciales para conocer más sobre el moroso», explica Rivera, de Céltica de Cobros. Una vez comprobadas las garantías de cobro se ofrece un contrato.

La inexistencia de una regulación específica del sector deriva, en algunos casos, en litigios legales. Francisco Palacios, responsable del departamento jurídico de El Torero del Moroso, estima que el 90% de las denuncias que reciben las empresas de cobro de morosos por coacciones y amenazas carecen de fundamento. «La mayor parte de los problemas con la justicia son ocasionados por morosos profesionales», explica José Gómez, gestor de cobro de la lalinense Joker Abogados. Eva Novás, abogada de La Funeraria del Cobro, expone que un gran porcentaje de las denuncias van dirigidas a los gestores de cobro o a los propios clientes: «Supone emplear de forma fraudulenta algo tan grave y serio como es la vía penitenciaria para evitar o dificultar la reclamación de una deuda».

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